top of page
Ejes temáticos

Relación entre institucionalidad política y grupos religiosos

A lo largo de los siglos, la relación entre la autoridad política y los grupos religiosos ha tomado formas muy diversas y ha suscitado múltiples investigaciones. En este tema de estudio lo que está en juego es el modo en que la sociedad política y el Estado moderno han tratado de hecho el fenómeno religioso, y la discusión normativa acerca de cómo deberían tratarlo. En ciertos contextos sociales algunos sistemas de creencias han sido establecidos como la “religión oficial” de un país, y en otros contextos, esos mismos (u otros) sistemas de creencias han sido considerados nocivos para la sociedad política, llegando a la proscripción e incluso la persecución por parte del Estado. Importantes hitos históricos muestran la complejidad de esta relación entre autoridad política y religión, tales como la institucionalización del cristianismo como religión oficial del Imperio romano, por Constantino; la expulsión de los judíos y de los moriscos de España; los tratados de tolerancia religiosa (como Augsburgo, Nantes, Westfalia) suscritos al término de las guerras de religión; la consagración de iglesias oficiales en muchos países del mundo, hasta el día de hoy; las recientes prohibiciones de diversas sectas consideradas como contrarias al bien común o al orden público; etc. Actualmente, algunos objetos de estudio frecuentes en torno a este tema lo constituyen la secularización, la tolerancia, los desafíos legales del multiculturalismo, etc.

Relación entre institucionalidad

Transmisión y comunicación de sistemas de creencias

Las personas y grupos suelen vivir sus sistemas de creencias con un significativo impulso comunicacional. En lugar de tratarse de fenómenos exclusivamente individuales, es frecuente que las religiones, movimientos políticos, filosofías existenciales y otras fuentes de sentido comporten una necesidad de transmisión hacia otros. El propio concepto de “ofertas de sentido”, frecuente en ciencias sociales, describe a los sistemas de creencias como un hecho que, lejos de guardarse en una bóveda, se ofrece a nuevos adherentes. En la sociedad pluralista moderna esta cuestión adquiere una particular relevancia, porque el desafío de los sistemas de creencias es transmitirse en contextos en los que en cierto modo rivalizan con otras interpretaciones posibles del mundo. Este ejercicio de transmisión toma (al menos) dos formas fundamentales: una transferencia intergeneracional, que puede estudiarse como un proceso de educación o de socialización en creencias, prácticas, virtudes, etc.; y una promoción de las creencias, que puede estudiarse como un proceso de conversión o de captación de nuevos prosélitos. El kerygma, el misionado, la educación religiosa, el proselitismo, la difusión masiva de ideas, etc., son algunos de los posibles objetos de estudio alojados en este tema.

Transmisión

religión y migración en el siglo xix-xx

La tarea de difundir un sistema de creencias suele ser imposible sin el desplazamiento físico de sus promotores. En algunas culturas se ha llegado a asociar fuertemente la figura del profeta con la del peregrino, aquel que para predicar tiene que viajar. No obstante, esta conexión entre migración y difusión religiosa no es siempre deliberada. En otras ocasiones hay importantes volúmenes de personas que migran de una tierra hacia otra por cualquier motivo, y -desde luego- lo hacen llevándose sus culturas, creencias y religiones consigo. Este fenómeno tiene muchas eventuales aristas: la posibilidad de que los migrantes difundan (deliberadamente o no) sus creencias en la sociedad que los recibe; la posibilidad de que surjan sincretismos que hagan emerger una forma enteramente nueva de vivir las creencias (tal es, según muchos autores, el caso de América Latina); el hecho -frecuente- de que la religión se convierta en un dispositivo de integración social para los migrantes, toda vez que las comunidades religiosas a veces trascienden las fronteras geopolíticas; el hecho inverso -y también frecuente- de que los sistemas de creencias sean la base, o una de las bases, del encapsulamiento del grupo migrante; etc. El fenómeno migratorio es hoy un hecho social de gran repercusión, y sus derivadas en términos de identidad y creencia son abundantes. Hay pocos fenómenos en los que se transparente con tanta claridad la íntima conexión que existe entre sistema de creencias e identidad cultural, como ocurre en los flujos migratorios.

Religión y migración

conflictos entre sistemas de creencias

Muchos autores han señalado que los sistemas de creencias juegan un importante papel cohesionador en la sociedad, dada su capacidad de producir consensos prácticos entre quienes los comparten. Sin embargo, al mismo tiempo, muchas veces los sistemas de creencias chocan entre sí, desatando conflictos tan significativos como lo han sido las guerras religiosas. En otras ocasiones, los conflictos entre distintos sistemas de creencias asumen formas mucho más sutiles, administrados a través del diálogo o de otros mecanismos que pueden ser considerados como no violentos. Como objeto de estudio, los conflictos entre sistemas de creencias constituyen un campo amplio: la paz y la violencia, la cohesión y la discordia, el diálogo interreligioso, las guerras religiosas, las experiencias ecuménicas, la represión de las minorías religiosas, etc., son algunas de las expresiones de este fenómeno. Como los sistemas de creencias constituyen un rasgo identitario fuerte, pueden funcionar como caja de resonancia en los encuentros entre grupos que difieren entre sí en su interpretación de la realidad, en sus filosofías, sus culturas, sus valores y sus credos. Se trata de un campo de estudio abierto a distintas miradas, según se asuma una perspectiva histórica, filosófica, jurídica, sociológica, teológica, etc.

Conflictos entre sistemas
bottom of page